miércoles, 13 de abril de 2016

Las tarifas de traducción y la teoría del barbero



Hola a todos, hoy vamos a hablar de un tema que siempre causa controversia, tal y como es la tarifa por el trabajo de traducción. Y es que, ¿cómo no va a causarlo, si pareciera que en general hay un grandísimo desacuerdo para ponerse de acuerdo en lo que respecta a lo que cada uno de nosotros considere “justo” y “digno”?
Dichos conceptos, por demás difusos, se difuminan incluso más cuando entramos en factores sumamente importantes que afectan la tarifa de traducción, tales como la economía local, la lengua de trabajo, el tema de especialización y el tiempo de entrega que nos coloque el cliente. Agreguen a eso otros factores como lo son si se trata de un cliente directo o una agencia de traducción, y otros aspectos igual de importantes como la economía local en la que se desarrolla esa empresa y los impuestos que esta debe pagar (IVA, impuestos sobre la renta, etc.). Igualmente, siendo este un juego de dos, la tarifa (y lo justa o no de la misma) variará dependiendo de lo que el propio traductor considere que se ajuste a sus estándares de vida, su experiencia y los servicios que ofrezca, así como el valor agregado que aporten dichos servicios al cliente. Por ejemplo, estoy seguro de que a mis colegas de España les gustaría, además, amortizar la ley de autónomos que les obliga a pagar 300 euros al mes por el solo hecho de trabajar, por lo que su precio podría pensarse también en función a ello.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES

Sin embargo, creo que lo primordial a la hora de establecer nuestra tarifa es el conocer cuál es nuestra tarifa por hora y cuánto aspiramos a percibir mensualmente. Como mencioné anteriormente, eso varía dependiendo de la economía del país en el que se desenvuelvan tanto el cliente como el traductor. Sin embargo, esto no suele ser tan fácil, sobre todo porque nuestra tarifa debe estar dividida según el tipo de cliente que tengamos al frente:
Agencias: amadas por muchos y odiadas por muchos más, las agencias son la principal fuente de ingresos de varios traductores (incluido yo, aunque estoy buscando más clientes directos).
Colegas traductores: amigos o colegas traductores que “te pasan” trabajos, sea de clientes directos suyos o de agencias (no debería, pero pasa).
Clientes directos: el sueño de muchos, aunque incluyen un trabajo en el mercadeo, educación y otros aspectos.
Este primer artículo habla sobre cómo cobrar a las agencias de traducción.

LA LEY DEL BARBERO Y LA TARIFA A AGENCIAS DE TRADUCCIÓN

Hay de todo en la viña del Señor: agencias que pagan poco y creen que te están haciendo un favor cuando te contratan (pienso en una con el nombre de Pink y que me hace mucho ruido, pero no soltaré prenda), otras con las que puedes negociar buenas tarifas, otras impresentables que no quieren ni pagar o que presentan plazos absurdos y algunas cuya economía local no les permite pagar mucho más de lo que están ofreciendo.
Habiendo una gran variedad de agencias y suponiendo que uno necesita comer y que debe doblarse para no partirse si quiere trabajar con agencias, he ideado un método que me ha resultado en Venezuela y en mis aventuras en Inglaterra hasta ahora, y que veo que es una fija en las tarifas de traducción alrededor del mundo: la ley del barbero.

EN QUÉ CONSISTE LA LEY DEL BARBERO

Es sencillo: fijar la tarifa de traducción tomando de referencia lo que cobre el barbero local (no el más caro, pero tampoco el más barato). Así, tu tarifa de traducción por hora para las agencias de traducción (tth) debería ser entre 1,5 y 2,5 veces (variante) la cantidad que normalmente pagarías al barbero por un corte de cabello (tbh), más el impuesto sobre el valor agregado (IVA).
tth = (tbh x variante) + IVA
Suponiendo entonces que el barbero cuesta 11 euros, tendremos la siguiente tarifa:
(11 Euros x 2) + 20% = 27,5 Euros/hora.
Suponiendo que nuestra tarifa es 1,5 veces la del barbero local, el precio sería el siguiente:
(11 Euros x 1,5) + 20% = 20,62 Euros/hora.
¿Cuál es la lógica detrás de esta ley? Como la tarifa de traducción varía de país en país, pues convendrá entonces indexar la tarifa de traducción acorde a los precios locales. La idea es establecer una tarifa mínima por hora para cobrar a las agencias de traducción que te permita vivir dignamente en tu país. Por supuesto, esto no implica que no se pueda cobrar más al cliente dependiendo del país donde este se ubique, pero creo que un traductor jamás debería bajar de una tarifa base calculada de esta manera.

TARIFA POR PALABRA

El ejercicio siguiente será, entonces, calcular nuestra tarifa por palabra. Si calculamos que hacemos un promedio de 300 palabras/hora, nuestra tarifa será así:
27,5 Euros // 300 palabras = 0,091 Euros/palabra*.
20,62 Euros // 300 palabras = 0,068 Euros/palabra*.
En mi particular, la tarifa más baja la aceptaría si la agencia me envía mucho volumen de trabajo, mientras la otra sería una tarifa mínima a la que estaría dispuesto a llegar para un proyecto de una única vez.
*Recuerden que los precios mencionados arriba incluyen IVA, por lo que, sin ese impuesto, la tarifa sería: 0,072 Euros/palabra y 0,054 Euros/palabra, respectivamente.

CONCLUSIÓN

Por supuesto, esto no es una regla fija, sino que depende de muchos factores, tal como mencioné antes. En todo caso, esta podría ser la tarifa por hora de un traductor en un área no demasiado técnica y con una combinación de idiomas no muy “exótica” como el inglés y el español. Por supuesto, en otras áreas, la traducción puede valer mucho más. Tal es el caso de la jurídica, donde mi precio por documento casi triplica el precio del barbero.
Espero que esta regla les sirva para tener un poco más de idea sobre cuánto debería ser la tarifa mínima aceptable a una agencia de traducción. Como mencioné anteriormente, esta es solo una modesta opinión, nutrida con mi experiencia de siete años en el sector de la traducción tanto en Venezuela como en Inglaterra que me ha permitido vivir decentemente en ambos países.
Igualmente, considero que los traductores deben intentar cobrar una tarifa más o menos estándar si trabajan con clientes internacionales, sin importar el lugar donde vivan, pues están compitiendo en un mercado global, en el que la “viveza” de unos que quieran usar circunstancias coyunturales de su país para arruinar los precios a nivel internacional a todos sus colegas. Por ende, creo que es importante informarse de una tarifa de traducción que sea competitiva con clientes internacionales, pero que tampoco siga bajando los precios a niveles insólitos. Me parece que esta modesta propuesta intenta cumplir ese objetivo.
Espero sus comentarios y poder compartir opiniones al respecto.
¡Hasta una próxima entrada de Traducir y Divertirse!


3 comentarios:

  1. Me sirvió mucho el artículo, estaba en medio de una negociación y no sabía qué límites había en cuanto a lo mínimo aceptable.

    Muchas gracias!

    ResponderEliminar
  2. Me ha gustado mucho tu artículo, Juan. Yo soy de Vzla y no hace mucho tiempo que comencé a tantear el área de la traducción. El tema de las tarifas todavía me resulta difícil en cuanto a determinar un promedio, por así decirlo.

    Nunca he calculado cuántas palabras traduzco por hora, ya que es bastante variable de acuerdo al tipo de texto y de su complejidad.

    Ajustado a la realidad venezolana, ¿6-8 Bs. p/palabra para textos generales y 8-12 Bs. p/palabra para textos especializados podría considerarse una tarifa mínima "digna" por así decirlo? Saludos.

    ResponderEliminar

Traductor

Traducción y Localización

Traducción y Localización
Todo lo relacionado con la traducción y localización profesional.

Asesoría a Traductores

Asesoría a Traductores
¿Estás estudiando traducción y necesitas asesoramiento profesional?

Clases Particulares

Clases Particulares
¿Estás pensando prepararte los certificados de Cambridge? Yo te ayudaré a conseguirlo

Sígueme en Facebook

Sígueme en Facebook
En mi fanpage estarás al tanto de todas las noticias sobre traducción y localización

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *